viernes, 8 de mayo de 2009

Nacho Vegas

Llegó la hora de reservarle un lugar en este nuestro olimpo al magnánimo Vegas. Una dilatada carrera desde el indie-pop, rock y variedades inclasificables, no merecedoras de encasillar. Así es quién hoy nos ocupa, un espacio diferente de música no apto para radiar en emisoras pero admirable como el que más.
Tras su paso por diversas bandas del indie asturiano, obtiene sus primeros reconocimientos con "Manta ray", grupo que dejaría a finales de los 90 para iniciar su carrera en solitario. Gran acierto a nuestro entender, quizás sus carecterísticas e ideas no encajaban dentro de un estilo tan arraigado en lo que se hace llamar "alternativo".
En estos últimos años ha realizado colaboraciones con grandes de la música en castellano, pero como referencia nos encontramos los dos discos a medias con Enrique Bunbury y Christina Rosenvinge. Si podeis haceros con ellos...ESPECTACULARES.
Pero hablemos de su último trabajo (sin contar el cancionero asturiano con Xel Pereda, "Lucas 15"), esa gran obra de la poesía cantada, "El manifiesto desastre". Una maravilla salida del mismísimo cielo. Cualquier calificativo que se le quiera buscar no lo encontraremos para poder definir lo que esa cajita de música llamada cd esconde. Quizás decir que solo el espejo se le asemeja para poder acercarnos a un millón de años luz a lo que guarda Vegas en esa ópera prima.
El disco comienza con un brutal "Dry martini S.A", el reflejo perfecto de la relación en ebullición, antes de que se consuma la esencia que la da vida.
Con "Detener el tiempo" vemos la vitalidad y el miedo al futuro, el no saber que vendrá ni cuando se acabará todo.

(un breve paréntesis, os dejo una de las canciones que incluía el disco con Bunbury)


"Junior suite" y "Lole y Bolan (un amor teórico)" son dos temas bastante parecidos en su profundidad, de nuevo la relación humana como base para componer.
"El tercer día" podría definirse como la agonía del mal vivir, de quién aún viéndose a las puertas del infierno es capaz de estrujar cada instante de vida antes que lamentarse viendo lo que está a punto de llegar.
"Nuevas mañanas" y "Crujidos" son también muy coherentes con la expresión del disco en su totalidad.
"Mondúber" narra la nula resignación pero a su vez aceptación de lo imposible. Una relación que parece comenzar a resquebrajarse por la distancia no física, sino mental.
"Un desastre manifiesto", la canción que da título al disco, pero a mi gusto no de las más destacables, tal vez por no ser capaz de captarla o algún detalle que se me escapa. Aunque igualmente recomendable.
"En lugar del amor" en la penúltima maravilla que nos espera, como ya dije, una maravilla.
y finalmente ostentando el título de "diosística", el cetro y el trono, aparece "Morir o matar". No quiero ser repetitivo, pero para este temazo no existen palabras capaces de definir. Es la consumación de todas las maravillas trágicas conjugadas en unos cuantos versos. No se puede decir mucho más de ella. Es como poco perfecta y cuando digo perfecta no me estoy desviando por defecto del significado, más bien me alejo por exactitud de lo que quiero transmitir. Lo vuelvo a decir "Diosística", no se ha creado vocablo capaz de exteriorizar por medio de cualquier torpe lenguaje algo similar a lo que encierra esta grandísima canción.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Wolfmother

Definitivamente vuelve nuestra querida banda australiana, eso si, mermada, muy mermada.
Tras la resaca de la ruptura con el trío, del pulpo de las baquetas (Myles Heskett) y del bajista Chris Ross (a su vez teclado de la formación). Aparece la nueva composición presentando el single de "re-debut".
Por su parte los excomponentes de Wolfmother, siguen trabajando en su nuevo grupo, sin que de momento se conozca nada del material que están preparando.
Stockdale, (voz y guitarra) no ha perdido el tiempo y ha conseguido reconstruir la banda (más bien dicho, refundar) con otros tres nuevos miembros.
Todavía no se sabe nada de un nuevo LP con el que aliviar nuestros radiofonicamente torturados oídos. El single apunta maneras, aunque esperamos que el disco suba aún más el listón que nos dejó "White unicorn" o "Woman". Será complicado, pero todo lo que no sea mejor, será simple y llanamente, un fracaso.
Podeís haceros con este adelanto gratuitamente en la página web del (ahora) cuarteto australiano; www.wolfmother.com
Pero para ahorraros el "trabajo" ya lo teneis aquí para que lo vayais degustando.

martes, 28 de abril de 2009

DIOS Hendrix

Hacía ya tiempo que quería rendir un homenaje a este dios de Seattle. Alguien merecedor de un lugar de honor en el olimpo del rock.
Como auténtico amo de las cuerdas, comenzó y terminó su periplo musical de forma única. Siempre fue un autodidacta. Tras ver de joven un concierto del Rey del Rock, se enamoró de la guitarra, de los ritmos. Nacido en el seno de una familia pobre como muchos otros grandes de la historia. Su padre le regaló la primera guitarra, ese primer instrumento que Hendrix pudo amoldar a su maravillosa zurda. Después de pasar un tiempo en el ejército del aire americano regresó a lo suyo, a los riffs y a la música. Pasó unos duros años trabajando como músico a sueldo e incluso como músico de sesión de estudio. Malos sueldos y mala vida. Pero al amo de las cuerdas, al creador de ritmos todavía le esperaba la gloria.

Necesitaba una salida, una forma de canalizar todo lo que sus venas intentaban exteriorizar. Fue ahí cuando se decidió a dar el salto a las islas dueñas del rock por excelencia. Londres le esperaba. Venía precedido por su fama. Ya se le conocía como un reinventor. Sangre nueva en una época en la que nuestro querido rock, floreció en cada rincón del mundo.
De su vida en Londres ha llegado hasta nuestros días anécdotas de todo tipo. Saltándonos las relacionadas con su alocada vida, nos referiremos a sus momentos más ardientes con la guitarra.
Hendrix comenzaba a hacerse un hueco de renombre entre los guitarristas de la época. Tanta era su fama, que garito que cogía, garito que llenaba. Una vez saliendo de uno de esos rincones que Hendrix solía frecuentar con su banda, coincidieron en la puerta otro señor de las cuerdas, el gran Eric Clapton y el guitarra de The Who, Pete Townshend. Cuando Pete se disponía a pasar cruzó unas palabras con Clapton, así fue la breve conversación y así ha llegado hasta hoy.

-Townshend: "que, ¿es tan bueno como dicen?".
-Clapton: "este, nos retira a ti y a mi".

La repercusión que estaba tomando el fenómeno Hendrix por todo Londres se extendió al resto del mundo. Se convirtió en la figura perfecta para capitanear una ola de blues y rock que comenzaba a adueñarse del planeta. Estaba en el lugar exacto en el momento idóneo. Pasó de ser admirador a admirado. Tanto es así que cuando llegó a las islas para él Pete Townshend era un dios inalcanzable, incluso el día que se conocieron Jimi enmudeció sin saber que decir de la impresión que le causó conocer a un maestro como Pete. Pasados 2 años, llegaron a discutir sobre quién debía salir primero a escena en el festival de Monterey. Townshend defendía la idea de abordar el escenario con The Who en último lugar, cosa que Hendrix no estaba dispuesto a admitir, él no haría de telonero de nadie. Tras una primera bronca en la que no se decidió absolutamente nada volvieron a verse pasadas unas horas en los camerinos, Jimi más calmado y aconsejado por su representante, llegó a esta segunda "cita" con la idea de enseñar a Pete quién era el "jefe". Sin saludo alguno Townshend volvió a arremeter contra Hendrix, reclamando el último puesto en el orden de salida al escenario para The Who, Jimi asintió con la cabeza concediéndole este deseo a Pete. Este cambió de actitud asombró a Townshend, pero aún más sorprendido quedó cuando Hendrix sin mediar palabra cogió una silla se subió en ella y comenzó a dar un recital a los presentes que dejó a todos embelesados. Todos los registros habidos y por haber se personaron en ese espectacular ataque de ira. Finalizada la exhibición Hendrix se dirigió a Pete. "Tu subirás después, pero vas a tener que mejorar esto". Jimi Hendrix era el amo y la escena mundial del rock, era consciente del vendaval que se les venía encima. Era muy complicado hacer sombra a alguien con su técnica y más aún ser capaz de ningunear a un maestro como Jimi.



Ese carácter tan suyo no apareció a raíz de su fama y los halagos que se le concedían. Que va, siempre fue un espíritu libre, un genio capaz de lo mejor y lo peor.

Cuando no era más que un buen guitarrista intentando hacerse un hueco en su Seattle natal ya tenía esos alardes de gloria. Tras realizar alguno de sus recitales o simplemente colaborar como guitarrista en algún grupo local solía preferir seguir la fiesta post-concierto en solitario. Cada noche era un mundo. Pero siempre solía haber un nexo de unión entre ellas. Su frenética locura. Tras emborracharse hasta más de lo que su bolsillo le permitía con frecuencia apostaba su guitarra en alguna timba. No debía ser muy bueno al juego (no lo podía tener todo), porque no era rara la vez que la perdía. Pero como todo crack siempre tenía un ángel de la guarda, o su novia o su manager, recuperaban el instrumento a tiempo para el siguiente show. Tenía importancia la situación, Hendrix en sus inicios como buen zurdo debía modificar las cuerdas para adaptarlas a sus manos, más adelante depuró su técnica y no necesitaba ni cambiarlas.

Era un dios en todas sus facetas, hasta su trágica muerte fue peculiar. Muchas de las estrellas musicales de la época no sobrevivieron a la vorágine de los 70, Jimi tampoco.

Las drogas hicieron estragos entre los músicos así como en la sociedad. Pero no fue una “indigestión” de LSD, ni pasarse con la heroína, fue el alcohol y una paródica complicación de camilleros. Hendrix fue encontrado semiinconsciente en la cama de su hotel en Londres. Las asistencias se lo llevaban al hospital cuando (me cago en el camillero y en toda su raza) en el transporte uno de los enfermeros al ver que Jimi se caía de la camilla (eso parece ser que entendió el jodido camillero) le movió para reclinar su cabeza y cuerpo de nuevo sobre la lona. Pera nada que ver con la realidad, tras ese gesto de ayuda, Hendrix vomitó sobre sí ahogándose y perdiendo así la vida. Si el camillero hubiese permitido a Jimi echar sus restos alcohólicos sobre el suelo, probablemente seguiría vivo y hoy no estaríamos lamentando esa mala apreciación del facultativo.



Con esta entrada simplemente he parodiado algunas pinceladas de lo que conocemos de este amo de las cuerdas. Pero más allá de las anécdotas y todo lo que su figura rodeaba, estaba la esencia de un bluesman, de un auténtico lobo solitario creador de un estilo y un sonido que hasta hoy pocos han igualado.

Actualidad Rock

  • * 25.07.08 Concierto de Whitesnake, Sala Razzmatazz (Barcelona) 31.07.08 en La Cubierta de Leganes (Madrid)
  • * 03.07.08 Concierto de White Lion, Sala Heineken (Madrid)
  • * Ac/dc anuncia salida del nuevo disco para finales de este año

¿Que es Corner of Rock?

Con la creación de este blog, Mr. White y Lenagan esperamos poder compartir con vosotros todo aquello que merezca la pena del panorama rock, siempre desde un punto de vista desenfadado y divertido.

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