La historia de este incomprendido músico siempre estará ligada de algún modo a su breve pero eléctrica estancia en Pink Floyd. Durante la creacción del primer albúm de la psicodélica banda británica ejerció como alma. Fue el cantante y compositor de la mayoría de los temas así como guitarrista. Ese primer gran éxito le catapultó a un mundo hasta entonces desconocido. Como ocurría en aquellos años, el LSD se hizo dueño y señor de las mentes de la mayoría de jovenes y no tan jovenes. Este abuso de drogas, incapacitó a Syd para continuar ya no como referente del grupo sino simplemente para asumir un papel secundario. Tras dos años en la banda, finalmente la abandonó, algo que no impidió que su carrera continuase, aunque orientada hacía otra dirección.
Las canciones del grupo que abandonó aún parecían surgir de las entrañas de Syd, siempre su presencia se hacía notar en las letras del grupo. La enfermedad que a Barrett le iba desgarrando se personaba en la mayoría de las historias que Pink Floyd trataban.
En solitario se convirtió en un hombre diferente, teniendo en cuenta la demencia que se apoderaba de él su música cambió. Sus letras tomaron una vertiente progresiva, cualquiera de sus temas podría escucharse hoy con algunos retoques como una versión rock de un tema house, con una base constante y progresiva. Un ritmo con el que reconocer cada canción, pero sin repeticiones faltas de talento.
Su salida de Pink Floyd fue necesaria para que la banda siguiese creciendo. Era insostenible, Sid sufría colapsos continuamente, dejaba en entredicho la credibilidad de la banda estropeando conciertos, entrevistas y todo tipo de actos. Pero esta fue la droga que acabó con el. Para Barrett la necesidad musical era similar al aire. Y fuera del grupo que le vió nacer intentó continuar su carrera por separado.
Tras participar en el segundo disco de su "ex-banda" con el tema que cerraba el LP "Jugband blues" se encerró desapareciendo de la escena rock y la vida social inglesa. Volvió a casa de su madre quedando en un ostracismo absoluto. En 1969 realizó su primer disco en solitario "The Madcap Laughs" un recopilatorio de todos los temas que había ido construyendo en sus días de retiro. Un gran disco, de cantautor con brillantes sonidos y su característica voz bañando cada nota desgarradora. En 1970 apareció su segundo disco "Barrett" con una composición más estética y trabajada. Más horas de estudio y músicos de sesión dandole vida a los temas. Tenía un aroma menos propio a Syd, mas fruto de la producción. El nivel bajó con respecto a su primer LP en solitario.
Todo lo que vino musicalmente hablando después no es ni valorable. Alguna aparición en directo para presentar nuevos singles, e incluso unas grabaciones en los estudios de EMI en Abbey road, pero ninguna de ellas con voz, solo acordes de su "Fender" acompañados de un bajo.
Su retiro comenzó a finales de los 70 y duró hasta nuestros días. El que fuera fundador y líder de una de las bandas más importantes de la historia, Pink Floyd murió en 2006 a causa de un cancer pancreático. Durante todos esos años en los que no se supo absolutamente nada de su vida, permaneció encerrado sin conocer del mundo exterior. Su adicción al LSD le hizo incluso perder la consciencia y no recordar poco o nada de su vida. Fue sometido a una entrevista durante su largo retiro en la que confesó no recordar al grupo Pink Floyd y menos aún haber pertenecido a el.
Es cierto que nunca se sabrá hasta que punto la grandeza y complejidad de Barrett y sus letras podrían haber cambiado la historia del rock. Pero lo que nos dejó, quizás permita intuir lo que pudo haber sido. Abrió caminos hasta entonces no explorados, descubrió senderos en los que antes no había restos de pisadas. A medio camino entre un cantautor folk y el rockero endiosado. Todo un astro que dejo de alumbrar antes de tiempo.
jueves, 3 de julio de 2008
Syd Barrett
Etiquetas:
Pink Floyd,
Syd Barrett
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario